Testimonio desde el país que habito y que me habita
“La Patria del Alma” es la historia testimonial de Mark Willems y Lieve Delanoy, quienes llegaron al Perú en 1978, con la ilusión, igual al de muchos jóvenes inconformes con la vida holgada europea, de buscar emociones, culturas y horizontes diferentes. Se instalan en un pueblito de Parinacochas llamado San Sebastian de Sacraca y se van introduciendo en el mundo de la vida andina con sus problemas, alegrías, satisfacciones, tristezas, dramas y tragedias.
Mark_Willems
A lo largo del libro, Mark nos narra en tercera persona, por momentos evocando el estilo del Tayta José María Arguedas, las vicisitudes de su vida ligada a la vida de nuestros campesinos, desde el contacto con los danzantes de tijera y el Taki Unquy, hasta su instalación en Satinaki, territorio Ashaninka cerca del “cerro de la sal”, sembrando café.
Chungui aparece una y otra vez en la historia de Mark, desde los aciagos años en la que el distrito de Chungui fue azotado cruelmente por la violencia política. En Andahuaylas, frente a una ONG tuvieron que dar asistencia y refugio a los cientos de desplazados que se movilizaron hasta esa zona, mientras su vida también pendía de un hilo. Posteriormente participaron en el retorno de los desplazados, construyendo el “Puente de retorno” Kutinachaca y en el proceso de repoblamiento de Oreja de Perro, afrontando con los pobladores los problemas y traumas de la guerra. La zona de selva no fue ajeno también a las andanzas de Mark, desde sus viajes en lancha de San Francisco hasta Chapi, sus relaciones con los Nomatsiguengas de Puchitaquiriato y los comuneros de Villavista, así como su versión y búsqueda de Mayunmarka.
“La Patria del Alma – Testimonio desde el país que habito y que me habita”, es un libro de obligada lectura para los Chunguinos, fue editado por Rios Profundos Editors en 2014.
Bombelo es uno de los cerros que rodean a Chungui por el lado oeste, tiene la forma de una colina abombada por ahí su nombre. El conjunto de restos arqueológicos se encuentran extendidos en unas 5 o más hectáreas, definitivamente se trata de un pueblo con viviendas de piedra en forma circular o semicircular, algunas aún se conservan en buen estado, pero la mayor parte muestra la destrucción por el clima y por los mismos pobladores que no supieron apreciar su verdadero valor.
Vista panorámica de Bombelo
Hace 40 ó 50 años las construcciones aún tenían un aspecto muy conservado, se podían encontrar restos cerámicos con dibujos policromados y formas diversas, también se podían encontrar objetos de piedra muy bien trabajados como morteros, incluso armas de guerra en forma de estrella (macanas); muchos pobladores deben conservar en sus casas algún resto encontrado en estos lugares.
En la parte norte y empotrado en las rocas se encuentran tumbas en construcciones de piedra, aún se pueden observar huesos de restos humanos. Antes de la época de violencia (de 1982 a 1992), la gente respetaba mucho estos lugares y tenían miedo de profanar las tumbas de los “gentiles”, pero en dicha década las tumbas fueron profanadas tal como ocurrió en Ayapata (colina de los muertos), donde, según cuenta la gente, los soldados desperdigaron por la zona gran cantidad de restos humanos antiguos.
Muros de vivienda
En la parte alta de Bombelo, siguiendo hacia el norte, se encuentran construcciones semienterradas pero casi no fue perturbada por la mano del hombre, su ubicación es muy estratégica porque está casi en la cima de la montaña y las construcciones son de mejor acabado y hay algunas de forma rectangular, se pueden presumir que estas construcciones fueron de tipo religioso o militar. Siguiendo la ceja de la montaña que colinda con el abra Chunguiqasa, en el cerro Torre Urqu se encuentran otros restos de construcciones rectangulares, no hay muchos, pero las que aparecen se encuentran semi enterradas por acción del tiempo, se podría presumir que estos restos fueron tambos de la época de los Incas porque justamente está en la línea por donde podría pasar el camino Inca, cuyos restos aún se puede ver en la base de Llaviqaqa, que probablemente venía de otro tambo que se encuentra en Intihuatana, en las alturas de Qehuayllu, este camino Inca probablemente se bifurcaba hacia Vilcashuamán y hacía Mayunmarka, más hacia el norte, en la parte de selva alta, al igual que Choquequirao y Machu Picchu.
No hay estudios concretos sobre estos restos arqueológicos, podrían tratarse de construcciones Chankas, Arqallas o incluso del tiempo de los Incas. Los ancianos sólo mencionan que en Bombelo vivían los “gentiles” y que todos murieron en la época que hubo lluvia de fuego (ninapara), probablemente se refieren a la caída de algún meteorito predecesor a algún evento que provocó la desaparición de la población.
El Domingo 21 de Marzo se llevó a cabo el Concurso Interdistrital del Carnaval Lamarino en las instalaciones del Club Revolver del Rimac. En este evento participaron las diferentes delegaciones de danzantes radicados en Lima, por supuesto también participaron las comparsas de Chungui y varios anexos entre los que pude notar Rumichaca, Angea, Tastabamba y otros.
Este Domingo 28 de Marzo se llevará a cabo la gran final del Carnaval Ayacucho «Vencedores de Ayacuho» donde tomarán parte alrededor de 6,000 danzantes entre niños, jóvenes y adultos. Esta gran final se llevará a cabo en la Plaza de Acho de la ciudad de Lima.
A continuación algunas fotografías del Carnaval Chunguino.